La autorización del producto. Se obtiene ante el ISP una sola vez por producto. Para cosméticos hay dos vías según la categoría: registro sanitario, o notificación para productos de higiene, de bajo riesgo y odorizantes. Para medicamentos, registro, y bastante más exigente.
El control de cada internación. Los cosméticos y sus materias primas quedan sujetos a control de importación del ISP, lo que significa que la carga no se retira libremente de aduana. Se tramita un Certificado de Destinación Aduanera, que emite el ISP, para trasladarla a una bodega con autorización sanitaria vigente.
Ese certificado autoriza el traslado, no la venta. Según el producto, después hace falta la autorización de uso y disposición para poder comercializarlo. Confundir ambos pasos es de los errores que más retrasan la puesta en venta. Ver cumplimiento normativo.
Quien trae una línea de veinte referencias necesita veinte autorizaciones de producto. Eso define el calendario del proyecto completo, no del embarque.