Factor de importación: cómo saber cuánto le cuesta realmente su mercancía
Su proveedor en China le cotiza un producto a 20 dólares la unidad. Usted lo vende en Chile a 45 mil pesos. Parece buen negocio.
La pregunta es si sigue siendo buen negocio cuando la mercancía llega a su bodega. Y la respuesta rara vez es obvia, porque entre la fábrica y su bodega hay una docena de costos que no aparecen en la cotización del proveedor.
El factor de importación es el número que resuelve esa pregunta en un solo paso.
Qué es
Es un multiplicador. Toma el precio que le da su proveedor y lo convierte en lo que efectivamente le cuesta el producto puesto en su bodega, listo para vender.
Si su factor es 1,64, ese producto de 20 dólares le cuesta 32,80. No 20.
La utilidad práctica es enorme: una vez que lo tiene calculado, puede evaluar cualquier cotización nueva en segundos. Su proveedor le ofrece un producto a 14 dólares, usted multiplica por 1,64, obtiene 22,96, y ya sabe si el precio de venta que tenía en mente deja margen.
Cómo se calcula
Se suman todos los costos hasta tener la mercancía en bodega, y se divide por el valor de la mercancía.
Tomemos un embarque simplificado. Usted compra 5.000 dólares de mercancía en condición FOB, o sea puesta a bordo en el puerto de origen.
| Concepto | USD |
|---|---|
| Mercancía (FOB) | 5.000 |
| Flete marítimo | 1.800 |
| Seguro | 60 |
| Gastos locales en destino | 350 |
| Despacho aduanero | 420 |
| Transporte a su bodega | 300 |
| Comisiones bancarias | 90 |
| Derechos de aduana | 165 |
| Costo total puesto en bodega | 8.185 |
El factor es 8.185 dividido por 5.000, o sea 1,64.
Fíjese en algo: el flete es 1.800 de 3.185 dólares de costos adicionales. Poco más de la mitad. La otra mitad son partidas que nadie menciona cuando le cotizan un flete, pero que igual paga.
El error que le está costando dinero
Aquí viene lo más importante de este artículo, y es donde la mayoría de las planillas de costeo se equivocan.
El IVA de importación no va dentro del factor.
Cuando su mercancía entra a Chile, paga un 19% de IVA sobre el valor CIF más los derechos. En el ejemplo anterior serían unos 1.335 dólares. Es plata real que tiene que desembolsar.
Pero si su empresa tiene giro comercial, ese IVA es crédito fiscal: lo recupera contra el IVA que cobra en sus ventas. No es un costo, es un anticipo.
Si lo incluye en el factor, su número sube de 1,64 a 1,90. Un producto de 20 dólares le «cuesta» 38 en vez de 32,80. Con esa base fija precios un 16% más altos de lo necesario, y pierde negocios contra competidores que costean bien.
Es un error que puede pasar años sin notarse.
La distinción práctica: el IVA sí afecta su flujo de caja, porque lo paga hoy y lo recupera después. Eso hay que financiarlo. Pero no afecta el costo del producto, y por lo tanto no debe influir en el precio de venta.
Son dos cosas distintas que conviene mirar por separado: el costo puesto en bodega, que manda para fijar precios, y el desembolso total, que manda para planificar la caja.
El factor no es un número fijo
Es el segundo error frecuente: calcularlo una vez y usarlo para siempre.
El factor cambia en cada embarque, porque depende de tres cosas que se mueven.
El tipo de cambio. Obvio, pero se olvida.
El peso del flete sobre el valor de la mercancía. Aquí está la variación más grande. Si trae 5.000 dólares de mercancía y el flete cuesta 1.800, el flete pesa mucho. Si trae 50.000 con el mismo flete, casi no se nota.
Por eso un embarque aéreo pequeño puede dar un factor cercano a 2,0 y un contenedor completo por vía marítima quedar en 1,3. Mismo producto, mismo proveedor, mismo arancel, costo muy distinto.
La mezcla de productos. Si este embarque trae más artículos con arancel alto que el anterior, el factor sube.
La recomendación práctica: recalcúlelo en cada importación. Si necesita una referencia rápida para cotizar, use el factor del último embarque comparable —misma vía, volumen parecido—, nunca un promedio histórico. Promediar un aéreo con un marítimo da un número que no sirve para ninguno de los dos.
Un factor por producto, no uno solo
Si su embarque trae productos con distinta partida arancelaria, un factor único los costea mal.
Supongamos que trae dos artículos. Uno paga 6% de arancel y el otro está liberado por un acuerdo comercial.
Con un factor promedio, usted le carga parte del arancel al producto que no lo paga, y se lo descuenta al que sí. El resultado es que uno queda sobrevalorado y el otro subvalorado. Si sus márgenes son ajustados, eso desordena toda su lista de precios.
Lo correcto es repartir el flete y el seguro entre los productos según su participación en el valor, calcular el CIF de cada uno, y aplicarle a cada cual su propio arancel. Así el que paga 6% carga con ese 6% y el otro no.
En el ejemplo anterior, ese cálculo da 1,686 para el producto gravado y 1,604 para el liberado. Parece poca diferencia; sobre miles de unidades no lo es.
Quién contrata el flete cambia todo
Hay una condición para poder hacer este cálculo: usted tiene que ver los costos.
Si compró DDP —con todo incluido hasta su bodega— no hay nada que desglosar. Su proveedor le dio un precio único que lleva adentro el flete, los gastos y el margen que él decidió cobrarle por gestionarlo. Usted no sabe cuánto es cada cosa y no puede compararlo con nada.
Si compró CIF, ve el flete pero no los gastos en destino, que se los cobra un agente que eligió su proveedor y que usted no puede cambiar. Esa es la fuente más común de sobrecostos inesperados.
Cuando compra EXW o FOB y contrata usted el transporte, cada partida es un número visible que puede revisar, comparar y negociar. El factor deja de ser una estimación y pasa a ser un dato.
Vea cómo pedirle a su proveedor que le cotice sin flete →
Lo que este cálculo no cubre
Los aranceles varían por partida y por acuerdo comercial. Chile tiene tratados con buena parte del mundo y muchas mercancías entran liberadas, pero hay que acreditarlo con certificado de origen.
Los permisos sectoriales y las certificaciones no entran en un factor genérico. Si su producto necesita autorización de algún servicio, súmelos aparte.
Y falta lo más evitable: el almacenaje y las demoras. Dependen de los días libres que haya pactado y de qué tan preparado esté el despacho cuando llegue el buque. Es un sobrecosto frecuente en importación y, muchas veces, se puede evitar teniendo los documentos revisados antes de que la carga arribe.
Para calcular el suyo
Preparamos una planilla que hace este cálculo completo. Se elige el Incoterm y ella activa o bloquea cada partida según quién la paga, deja el IVA fuera del factor, y calcula el arancel producto por producto.
Si prefiere que revisemos su caso concreto, escríbanos con el detalle de una importación que ya haya hecho y le mostramos el desglose.